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Airtec

















Milena Brand Bravo, Valeria Cuéllar Monsalve, Alejandra García Isaza, Sebastian Molina Patiño.

PREGUNTA PROBLEMATIZADORA

¿Cómo ha influenciado la tecnología en las diferentes disciplinas que se relacionan con el hombre a través de la historia?




OBJETIVOS

Objetivo general: Indagar los avances de la tecnología en la medicina  centrándonos en la bioimpresión de órganos en 3D

Objetivos específicos:
- Consultar el funcionamiento de la bioimpresora 3D
- Conocer el impacto de la impresora 3D en la medicina para el tratamiento de los pacientes.
- Informar  la influencia que ha tenido la bioimpresora de órganos en la vida de las personas.



MARCO TEORICO

Clasificación de las tecnologías medicas
·       Tecnologías de diagnosticas: permite identificar y determinar los procesos por los que pasa un paciente.
·       Tecnologías preventivas: protegen al individuo contra la enfermedad. Ej: mamografía.
·       Tecnologías de terapia o rehabilitación: liberan al paciente de su enfermedad o corrigen sus efectos sobre las funciones del paciente. Ej: Láser de dióxido de carbono.
·       Tecnologías de administración y organización: permiten el otorgamiento correcto y oportuno de los servicios de salud. Ej: microprocesadores genéticos.

Avances de la tecnología en la medicina:
1895 W.C. Roentgen descubre los rayos X  se utiliza el microscopio en una operación.
1900 electrocardiógrafo: eñ creador de este instrumento, utilizado para estudiar la actividad eléctrica de músculo cardiaco, fue el holandés William Einthoven.
1921 por primera  vez se utiliza el microscopio en una operación.
1942  se utiliza por primera vez un riñón artificial para la diálisis.
1952 P.M. Zoll implanta el primer marcapasos.
1953 se obtiene el modelo de la doble hélice del ADN
1967 primer trasplanté de corazón entre humanos
1978 primer bebé concebido in Vitro 
1980-1996 se establece la quimioterapia sistemática como tratamiento de la enfermedad avanzada.
1997 germcitabina se establece como nuevo esquema estándar de tratamiento para le enfermedad avanzada.
2010 primera combinación de poliquimioteoterapia que supera a la monoterapia con gemcitabina.
2013 primera combinación de poliquimioterapia basada en gemcitabina que supera a la monoterapia con gemcitamina.
2014 las combinaciones de  oxaplatino con 5-fñuorouracilo se establecen como segunda línea de tratamiento en pacientes que mantiene un adecuado estado general.

Impresión 3D de órganos, la próxima frontera
Primero fue Gutenberg y la revolución cultural del texto al alcance de todos. Más de 500 años después, a la imprenta se le suma una nueva dimensión. Y la revolución ya está llegando al área de la salud humana. Hoy se imprimen desde remplazos óseos hasta trozos de tejidos especializados. Además, distintos laboratorios de todo el mundo estudian la posibilidad de generar un órgano entero.
La impresión 3D fue inventada en los años 80. Consiste en la fabricación de objetos a partir de un modelo digital tridimensional. El proceso se basa en la deposición del material de elección, una capa por vez, en forma secuencial según el patrón elegido.
En salud, la impresión 3D es utilizada para la fabricación de dientes, dispositivos de ayuda para la audición y prótesis diversas. Su principal ventaja es la obtención de piezas únicas, a medida.
 En este caso, el modelo a imprimir surge de la digitalización de imágenes del paciente obtenidas mediante técnicas no invasivas de diagnóstico, como radiografías, resonancia magnética nuclear y tomografía computada. Los materiales a utilizar dependen de las características estructurales y mecánicas deseadas según la pieza a imprimir. En general se utilizan metales, cerámicos o polímeros biocompatibles que al ser implantados pueden actuar como soporte para el crecimiento de las células del mismo paciente.
La impresión 3D de tejidos específicos es una de las aplicaciones más recientes de esta técnica. Un gel embebido en agua se usa como soporte y las células humanas propias de cada órgano son las “tintas” del proceso.La deposición de materiales es finamente controlada para emular la distribución espacial de los distintos tipos celulares del órgano deseado. Otra alternativa es utilizar células madres que pueden ser transformadas en distintos tipos celulares mediante el uso de nutrientes y factores de crecimiento específicos. Así se obtiene un tejido tridimensional de solo unos milímetros de grosor, que se comporta bioquímicamente como el órgano que emula. El sistema es ideal para estudios fisiológicos en condiciones normales y patológicas.
El proceso de obtención de estos tejidos 3D es altamente reproducible. Se obtienen múltiples copias idénticas de un modelo simple pero representativo de estudio. Algunas empresas farmacéuticas están comenzando a utilizarlos para el desarrollo de drogas u otros agentes terapéuticos. La principal ventaja es que se trata de un modelo que usa componentes humanos y así se evitan las posibles diferencias que podrían tener tejidos humanos con tejidos de animales de experimentación. Modelos de hígado, piel y riñón ya han sido descriptos y utilizados.
Un activo campo de investigación es la posibilidad de imprimir un órgano entero. En algunos casos sería posible utilizar células del propio paciente (autólogas). Así se eliminarían los riesgos de rechazo por incompatibilidad, lo que en ocasiones sucede en los trasplantes de órganos actuales. Por otra parte se evitaría la necesidad de esperar la aparición de un donante.
Sin embargo, pasar de los tejidos 3D al órgano entero es todavía un trabajo en progreso, una posibilidad a futuro. Lograr el desarrollo de vasos sanguíneos es uno de los objetivos en este proyecto. Es vital para que las células que conforman el tejido reciban sus nutrientes y puedan eliminar los residuos metabólicos. Por otro lado el grado de proliferación (división) celular tiene que ser finamente controlado. La densidad de células que se usa para la impresión 3D es baja. Esto implica que, para poder formar un órgano, inicialmente las células deben tener una alta tasa de proliferación. El riesgo es que el tejido se vuelva canceroso. Una baja tasa de división celular, por otra parte, lo llevaría a su muerte.
La impresión 3D en el área de la salud llegó para transformar vidas. Hoy, es la producción de prótesis a medida y de tejidos en 3D para remplazar los animales de experimentación. En el futuro quizá sea posible generar un hígado o un riñón en el laboratorio, a pedido. Mientras tanto, se abren nuevas áreas para el

La revolución de la impresión 3D
Cuando Charles W. Hull, más conocido como Chuck Hull, fabricó la primera pieza con impresión 3D en 1983, no imaginaba ni por asomo a dónde podría llegar su invención. Unos 30 años después, los expertos afirman que la impresión en 3D impulsará la próxima revolución industrial, transformando por completo el proceso de fabricación y construcción de prácticamente todo lo que nos rodea.

Comienzos y evolución de la impresión en 3D
Hull, considerado como el padre de la impresión 3D, trabajaba por aquel entonces en una empresa que utilizaba la luz ultravioleta para aplicar unas finas capas de resina sobre mesas y muebles. Fue entonces cuando se le ocurrió que poniendo múltiples capas, unas sobre otras, de un fotopolímero líquido que se convierte en sólido al contacto con la luz y aplicándoles luz ultravioleta para darles forma, podría construir un objeto en 3D. Este nuevo método de fabricación, que Hull denominó estereolitografía, ha derivado en lo que hoy en día se conoce como la fabricación aditiva o impresión 3D.
La técnica, que permite crear un objeto tridimensional sólido a partir de un modelo digital, se introdujo rápidamente en la industria del automóvil y la aeroespacial. Empresas como General Motors o Mercedes-Benz la utilizaron para la fabricación de prototipos.Y pronto se introdujo también en la fabricación de material quirúrgico.
Con el paso de los años, la técnica ha ido evolucionado a pasos agigantados, permitiendo la impresión de prácticamente cualquier cosa, desde implantes dentales a gafas, ropa o calzado e, incluso, casas. En general, el precio de las impresoras ha bajado considerablemente y se prevé que seguirá bajando, se han desarrollado modelos más pequeños de impresoras para el hogar y los modelos actuales son capaces de imprimir en múltiples materiales, desde plásticos a acero inoxidable o titanio. ¡Hasta en chocolate y caramelo!
Los artesanos tradicionales fabricaban a mano. Ese tipo de fabricación permitía la elaboración de objetos personalizados y a medida, pero era lento y costoso. La llegada de las máquinas y la revolución industrial ocasionó cambios importantes en los sistemas de fabricación, acelerando el proceso y abaratando los costes, pero poniendo fin a esa personalización y fabricación a medida para producir en masa. Con la impresión en 3D se acerca un nuevo cambio.
Ventajas de la impresión en 3D
Las ventajas de la impresión 3D son infinitas y tan asombrosas que muchas de ellas ni siquiera podemos imaginarlas hoy en día, sino que irán surgiendo con el paso del tiempo. No obstante, algunas ya son evidentes y podremos disfrutar de ellas a corto plazo:
1. Recuperaremos la personalización y fabricación a medida:
Basta con crear o modificar el diseño en formato digital para adaptarlo a nuestro gusto o medidas e imprimirlo. Además, la complejidad del objeto no influye en la dificultad del trabajo ni en el coste: a la impresora 3D le cuesta lo mismo imprimir un objeto simple que uno lleno de curvas o recovecos, la máquina simplemente se limita a seguir el diseño digital.
2. Fabricaremos más rápido y por menos dinero gracias a:
·       Su enorme versatilidad: Podremos fabricar de todo con una sola máquina. Una vez realizado el diseño digital de lo que queremos fabricar es muy rápido imprimir múltiples copias del objeto, ya sean iguales o distintas, dado que basta con modificar rápidamente el diseño digital para imprimir una variante diferente del objeto. Tampoco es necesario cambiar de máquina ni reprogramarla para fabricar algo diferente: hasta ahora, la mayoría de las máquinas estaban diseñadas específicamente para fabricar un producto concreto y cualquier cambio en el producto fabricado o la necesidad de fabricar otro producto diferente requería modificar o reprogramar la máquina o bien utilizar otra máquina diferente. Ahora, podremos fabricar objetos completamente diferentes y de materiales muy variados con la misma impresora 3D.
·       La fabricación local: dado que la impresión 3D permite realizar la fabricación in situ en cualquier lugar, ya no será necesario transportar largas distancias los productos, ni disponer de almacenes en los que guardar el stock. Eso reducirá aún más los costes de producción y eliminará los de almacenaje y distribución.
3. Dañaremos menos el medioambiente:
·       Contaminaremos menos: Al no ser necesario distribuir los productos a largas distancias, desparecerá la contaminación generada actualmente con su transporte.
·       Generaremos menos residuos: en la fabricación tradicional, se suele partir de una cantidad mayor de materia prima a la que se le van sustrayendo capas o trozos, raspando, cortando, etc. hasta obtener el objeto deseado; este tipo de técnicas generan numerosos residuos. En el caso de la impresión 3D, en cambio, el objeto se genera añadiendo capas de material sólo donde es necesario para dar forma al objeto, de forma que no sólo no se genera ningún tipo de residuo, sino que se utiliza menos cantidad de materia prima para fabricar el objeto.

Según Avi Reichental, pronto todos podremos tener una impresora 3D en nuestra casa y fabricarnos nuestro propio calzado o ropa personalizados y a medida. De hecho, será habitual que conozcamos las medidas de cada parte de nuestro cuerpo, al igual que ahora conocemos nuestro número de calzado.
Según Reichental, en unos 10 años seremos capaces de imprimir no sólo huesos de reemplazo, sino también órganos completamente funcionales.
Las posibilidades de la impresión 3D parecen ilimitadas y, sin duda, finalmente serán más de las que ahora somos capaces de imaginar. Sin embargo, al igual que sucede con la mayor parte de los avances tecnológicos disruptivos, no todo es positivo.

El futuro de la impresión 3D: órganos humanos
Desde su aparición, las impresoras 3D han sido de gran ayuda a la medicina creando desde prótesis funcionales hasta huesos a la medida, pero los científicos quieren ir por más. El nuevo desafío de las impresoras 3D van por crear órganos humanos que se puedan imprimir en máquinas especiales y, a través de los cuales se terminaría no sólo con las grandes listas de espera para los trasplantes, sino que también con la mayoría de los casos de rechazo.

La bioimpresión: el futuro de la medicina
Hace años se intenta cultivar tejidos humanos en laboratorios, especialmente utilizando células madre, pero en el caso de los órganos los resultados no han sido exitosos.
La bioimpresión, promete mezclar el trabajo de laboratorio con impresoras muy especiales, capaces de tomar células cultivadas en laboratorio y, mediante un proceso especial, transformarlas en un tipo de órganos a la medida del paciente.
Si bien todavía no se ha logrado imprimir un corazón, riñón o hígado en 3D, si se logró crear una tráquea para trasplantarla a una niña, utilizando sus propias células madre.
La medicina está cada vez más cerca de crear órganos: la empresa Organovo de California, Estados Unidos, ya logró imprimir capas de un hígado, lo que demuestra que lograr imprimir el órgano completo no está lejos.

Cómo funciona la impresión de órganos en 3D
La impresión de órganos humanos tiene varias etapas. Primero, los científicos toman muestras de tejidos o células madre del paciente, las que se cultivan en laboratorio esperando que se multipliquen.
A continuación, estas células se transforman en una especie de tinta biológica, que es la que se utiliza en la bioimpresión. Las impresoras, están programadas para crear diferentes órganos, todo a la medida de lo que requiere el paciente. Se imprime un modelo de estas células, ya diferenciadas para su uso, en tercera dimensión, para luego implantarlas en el cuerpo humano, esperando que se fundan con las células ya existentes, reemplazando al órgano que falla.
No se imprime un órgano tal como lo conocemos, sino que conjuntos celulares que son capaces de realizar los procesos que no están funcionando como deben por el fallo del órgano encargado.
La bioimpresión, que en un principio será realmente costosa, supone grandes beneficios en el área de los trasplantes: no habrá que esperar que exista un órgano de un cadáver disponible terminando las largas listas. Tan sólo en Estados Unidos, 18 personas fallecen cada día esperando un órgano.
Además la intervención quirúrgica que hoy suponen los trasplantes es muy riesgosa y, al utilizar tejidos la complejidad de la operación disminuye notablemente. Finalmente, el rechazo de órganos trasplantados, un gran problema para los pacientes que deben consumir inmunodepresores de por vida, baja mucho, ya que se utilizan células de la misma persona.
Todavía falta que la bioimpresión se haga realidad, pero en pocos años es probable que la gente no muera esperando un trasplante, sino que reciba uno a la medida alargando su vida y las posibilidades de disfrutarla a pleno.

Aplicaciones
China crea bio-impresora 3D para crear órganos humanos
Investigadores de la Universidad de Hangzhou Dianzi en China han anunciado haber desarrollado la primera impresora 3D capaz de imprimir tejido vivo, llamándola “Regenovo” y ya la han utilizado para imprimir varias muestras, incluidas unidades de hígado y cartílago de la oreja humana.
Xu Ming’en, desarrollador de Regenovo, dijo que la impresora necesita menos de una hora para producir ya sea una muestra de hígado mini o una muestra de cartílago de la oreja. Aunque a diferencia de un órgano real este no tiene color ni vasos sanguíneos o nervios, pues todavía es imposible imprimir el tejido y los vasos sanguíneos que viven de forma simultánea con la tecnología actual.
Pero Xu predice que con estos avances los órganos impresos completamente funcionales podrían ser posibles dentro de los próximos diez a veinte años.
El proceso utiliza un polímero médico, materiales inorgánicos y gel de agua mezclado con células vivas, imprimiéndose en condiciones asépticas  gracias a sus con controles de temperatura que oscilan entre -5 ° C a 260 ° C. La tasa de daño de las células para el proceso de impresión Regenovo es aparentemente muy baja, en torno a un 90% de las células sobreviven y hasta el momento según los investigadores han sido capaces de mantenerse con vida durante un máximo de cuatro meses.
La inversión total de esta impresora bio 3D es de alrededor de 1 millón de yuanes (164, 000 dólares). Tiene un tamaño de 60 x 50 x 74 cm, con una boquilla 80 micras para la impresión.
Este anuncio marca la primera vez que China se ha intensificado oficialmente en el área bioprinting, impresoras similares ya están en desarrollo en varias partes del mundo, por ejemplo sus homólogos más cercanos como Organovo crean por medio de impresiones 3D redes de tejido para estudiar el cáncer, los de la Universidad de Cornell quienes trabajan con la impresión de células madre, además de otros laboratorios están trabajando en la impresión de riñones , inserciones espinales, cartílagos trasplantables, injertos de piel y más.
Por ahora este tipo de impresoras aún se encuentran en fases de prueba, por ello no se ha dado fecha para su implementación en el campo médico, pero el proceso de la impresión en 3D se está convirtiendo en una industria importante para los países. La capacidad para recrear músculos, tendones y órganos podría muy pronto cambiar el mundo de manera significativa.

Desarrollan una impresora 3D capaz de fabricar tejido y órganos a escala humana
Científicos en Estados Unidos han implantado con éxito en animales estructuras de tejido vivo fabricadas con una "sofisticada y mejorada" impresora 3D, revela un estudio publicado este lunes por la revista británica Nature. Esta investigación, desarrollada por el Wake Forest Baptist Medical Center, en Carolina del Norte, representa un avance para la medicina regenerativa, pues sugiere que estas estructuras podrían ser implantadas en el futuro en pacientes, superando "varios obstáculos técnicos" que lo dificultan en la actualidad, destacan sus responsables en un comunicado. La 'bioimpresora 3D' puede fabricar "tejido estable a escala humana de cualquier forma y tamaño" Los expertos imprimieron estructuras cartilaginosas, óseas y musculares "estables" y tras implantarlas en roedores, maduraron hasta convertirse en tejido funcional, al tiempo que desarrollaron un sistema de vasos sanguíneos. Aunque las nuevas estructuras impresas no están listas aún para ser implantadas en pacientes, recuerdan, los primeros resultados del estudio apuntan a que tienen "el tamaño, solidez y funcionalidad adecuadas paran ser usadas en humanos". "Esta nueva impresora de tejidos y órganos es un avance importante en nuestro objetivo de fabricar tejido de repuesto para pacientes", explica Anthony Atala, director del Instituto de Medicina Regenerativa del Wake Forest (WFIRM, sus siglas en inglés). Según el experto, la 'bioimpresora 3D' puede fabricar "tejido estable a escala humana de cualquier forma y tamaño", lo que permitiría "imprimir tejido vivo y estructuras de órganos para la implantación quirúrgica". Para este trabajo, el WFIRM ha contado con financiación del Instituto de Medicina Regenerativa de la Fuerzas Armadas estadounidenses, que aspira a aplicar esta tecnología en soldados heridos en combate, dada la escasez de donantes de tejidos para implantes. La precisión de esta nueva impresora 3D significa que, en un futuro próximo, se podría replicar fielmente los tejidos y órganos más complejos del cuerpo humano. En qué se diferencia esta máquina 3D De momento, recuerdan los investigadores, las impresoras actuales, ya sean de inyección, láser o de extrusión, no pueden reproducir estructuras que tengan el tamaño o la solidez necesaria para ser implantadas en el cuerpo. El llamado Sistema Integrado de Impresión de Tejido y Órgano (ITOP), desarrollado por el WFIRM durante los últimos diez años, ha superado estas limitaciones, celebra Atala. El ITOP trata tanto materiales plásticos como biodegradables para crear la "forma" del tejido y los geles con base de agua que sostienen a las células. La máquina trata tanto materiales plásticos como biodegradables para crear la "forma" del tejido y los geles con base de agua que sostienen a las células Además, la máquina 3D fabrica una fuerte estructura externa temporal, lo que evita que se produzcan daños en las células durante el proceso de impresión. Otro de los desafíos que presenta la ingeniería de tejidos es lograr que las estructuras implantadas vivan el tiempo suficiente para que puedan integrarse en el cuerpo. En este sentido, los expertos optimizaron, por un lado, la "tinta" de base acuática que sostiene a las células para mejorar su "salud" y promover su crecimiento, al tiempo que imprimieron un entramado de "microcanales" en las estructuras. Estos canales, apuntan, permiten que los nutrientes y el oxígeno presentes en el cuerpo humano se integren en las citadas estructuras, las mantengan vivas y desarrollen un sistema de vasos sanguíneos. Investigaciones anteriores demostraron que las células sobreviven solo cuando las estructuras de tejidos implantadas que no han sido capaces de desarrollar vasos sanguíneos tienen un tamaño menor de 200 micras (0,1778 milímetros). Atala y sus colegas lograron fabricar una oreja de un tamaño apto para bebés de 1,5 pulgadas (38,1 milímetros) capaz de sobrevivir y de presentar signos de vascularización uno y dos meses después de ser implantada. "Nuestros resultados indican que el uso de una 'biotinta' combinada, unido al desarrollo de 'microcanales', crea el entorno adecuado para mantener vivas a las células y favorecer su crecimiento y el de los tejidos", afirma el investigador. Otra característica del ITOP es su capacidad para procesar datos de tomografías y de resonancias magnéticas y "fabricar tejido a la medida" de cada paciente.

Una impresora 3D crea huesos, músculos y cartílagos
la bioimpresión. Usando una impresora 3D creada por ellos, un grupo de especialistas en medicina regenerativa de EE UU ha demostrado la viabilidad de tejidos vivos impresos. Con el mismo sistema imprimieron huesos, cartílagos y músculos que después implantaron en modelos animales. En un porcentaje superior al 90%, las estructuras impresas regeneraron el tejido, creando su propio sistema vascular.
La ingeniería de tejidos es una de las grandes promesas de la medicina regenerativa. En un futuro, tras escanear la zona u órgano dañada, un programa modelará la estructura y tejidos a imprimir y una impresora 3D que usa células en vez de tinta obrará el milagro. Ya hay empresas que comercializan tejidos celulares sacados por la impresora, como Organovo. Pero restaurar una parte del cuerpo defectuosa o dañada por un accidente exige una tecnología que aún no ha llegado pero que la ciencia está acercando paso a paso.
El último de estos avances lo ha dado el grupo de investigación en medicina regenerativa del Centro Médico Baptista Wake Forest (Winston-Salem, EE UU). Dirigidos por Anthony Atala, han creado una impresora de material vivo o bioimpresora. Su nombre o siglas es ITOP, o sistema integrado de impresión de tejidos y órganos, en inglés. El artilugio es algo aparatoso, pero no más que otras impresoras 3D de uso industrial. Pero ITOP imprime estructuras vivas en vez de cosas.
"Esta nueva impresora de tejidos y órganos es un importante avance en nuestro objetivo de crear tejido de reemplazo para los pacientes, dice en una nota el doctor Atala, que ya hace unos años consiguió crear cartílago con una impresora de inyección de tinta. Ahora han perfeccionado el sistema. "Puede fabricar tejidos a escala humana de cualquier forma y estables. Con su desarrollo, esta tecnología podría usarse para imprimir estructuras de tejidos y órganos para su implantación quirúrgica", añade.
ITOP parte de aquellos primeros trabajos. La impresora realiza un doble proceso. Por un lado, usa polímeros para recrear una matriz con la estructura básica del tejido a imprimir. Por el otro, sobre esa estructura inyecta un hidrogel enriquecido con las células de interés. Por ejemplo, precursores de las fibras musculares, mioblastos, para imprimir un músculo, o condrocitos si lo que se trata es de crear una oreja u otro tejido cartilaginoso. Los investigadores usaron también células madre procedentes de líquido amniótico humano como base para imprimir una mandíbula o una porción del cráneo.
El principal problema hasta ahora en este punto del proceso era conseguir que el biomaterial impreso no solo se mantuviera vivo, sino que sirviera de base para que las células proliferaran a lo largo de la estructura. Según los resultados de su investigación, publicada en Nature Biotechnology, tanto las células usadas para el tejido muscular, como los de huesos o las de la oreja seguían vivas seis días después de su impresión y habían iniciado procesos de proliferación celular.
Lo siguiente fue probar su viabilidad tanto estructural como funcional. Cada una de las impresiones fue implantada en diferentes modelos animales, ratas y ratones. En los cuatro casos, la supervivencia celular superó el 90% y en todos ellos, los tejidos impresos fueron capaces de proliferar, generando nuevo tejido. Una de las claves para esta regeneración parece haber sido la inclusión de microcanales dentro la estructura impresa que, como si fuera un sistema vascular propio, permitieron la circulación del oxígeno y los nutrientes.

Avances hacia los órganos artificiales: imprimen en 3D un sistema circulatorio
La posibilidad de contar con órganos completos para trasplante generados mediante impresión –o bioimpresión- en tres dimensiones está cada vez más cerca. Dichos órganos tendrían todas las células, las proteínas y los vasos sanguíneos en el lugar correcto, simplemente con pulsar el botón de “imprimir” en la pantalla de un ordenador.
Suena muy futurista y a ciencia ficción, pero diversas investigaciones en el mundo avanzan para conseguir este objetivo, que podría salvar muchas vidas.
El último paso lo han dado investigadores de la Universidad de Sidney (Australia), de la Universidad de Harvard, de la de Stanford, y del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos.
Según publica la Universidad de Sydney en un comunicado, lo que han conseguido estos investigadores ha sido bioimprimir redes vasculares artificiales que imitan el sistema circulatorio del cuerpo, y que son imprescindibles para el crecimiento de grandes tejidos complejos.
En términos generales, las células necesitan un acceso rápido a los nutrientes y al oxígeno; así como un sistema eficaz de "eliminación de residuos" para mantener con vida las estructuras que componen.
Por esa razón, el sistema de transporte conocido como 'vascularización' – compuesto por el conjunto de vasos sanguíneos y linfáticos que llenan tejidos y órganos-resulta fundamental. Y no sólo para la biología, también para la ingeniería de tejidos y órganos que aspira a “recrear” artificialmente formas biológicas, para su uso.
Pero reproducir en laboratorio este sistema de transporte conlleva uno de los mayores desafíos, pues su complejidad es muy difícil de duplicar. Este escollo ha retrasado que la ingeniería de tejidos se convierta en una aplicación clínica real.

De tejidos a órganos funcionales
Los investigadores de la Universidad de Sydney y sus colaboradores han avanzado justo en este sentido. Usando una bioimpresora de alta tecnología comenzaron fabricando multitud de pequeñas fibras interconectadas, que sirvieron como molde para vasos sanguíneos artificiales.
Después cubrieron esa estructura impresa en 3D con un material lleno de células y basado en proteínas, al que solidificaron aplicando luz.
Por último, retiraron las fibras bioimpresas. Lo que quedó fue una red de pequeños canales revestidos con células endoteliales humanas, las cuales se autoorganizaron para formar capilares sanguíneos estables, en menos de una semana.
Según los científicos, esta nueva técnica de bioimpresión supondría poder fabricar sobre la marcha extensos canales microvasculares en 3D capaces de soportar la vida. Dichos canales contarían con la precisión suficiente como para satisfacer las necesidades particulares de cada paciente.
Con anterioridad, se había logrado recrear pequeñas partes de tejidos en laboratorio, pero la posibilidad de imprimir tejidos tridimensionales con capilares sanguíneos funcionales en un abrir y cerrar de ojos puede resultar esencial para la creación de órganos complejos y funcionales, según los autores del avance.


ANÁLISIS  DE ARTÍCULOS CIENTÍFICOS/ ABSTRACT
Enfocarse en el “por qué, qué y cómo” de la investigación


Autor (Es)
Jorge Luis Arráez Álvarez

Título/Subtítulo

Aplicaciones de las impresoras 3D en medicina

Tema
Aplicaciones de la bio-impresora 3D en la medicina.


Contenidos Generales de La Investigación

Investigar el estado del arte de las impresoras 3D y sus aplicaciones en el campo de la biomedicina.

Contenido Específico de la
Investigación

Aplicaciones de la bioimpresión de órganos en la medicina, en los campos de ingeniería de tejidos, elementos óseos, fármacos

Tipo de Proyecto de Investigación


  Social.

Información previa /
Antecedentes

 Ninguna.
Importancia de la investigación.


Variables
Independiente
Dependiente
Conexión entre ambas

VI:
VD:
POR QUE:


Procedimiento/Protocolos


Búsqueda bibliográfica en el metabuscador INGENIO de la Universidad Politécnica de Madrid, utilizando las palabras clave: 3D printing; 3D printing medical y 3D printing medicine; 3D bioprinting y 3D bioprinting medical.
Análisis
Tipo de estadísticas usadas /
Mencionadas


Resultado Principal

Se encontraron las principales aplicaciones de la bioimpresión de órganos en la medicina, estos son,  ingeniería de tejidos, en este campo se ha logrado desarrollar un riñón hecho de tejido humano, sin embargo, aún no se ha conseguido que este sea funcional, también se ha logrado desarrollar pequeños implantes de miocardio, pero el introducirlo al paciente resulta un procedimiento en extremo riesgoso, se están buscando nuevas técnicas con el fin de que los órganos sean funcionales para los pacientes que necesiten implantes de emergencia; elementos óseos, este se refiere a la creación de prótesis dentales y otros huesos; fármacos el proceso normal de creación de fármacos implica poner elementos químicos en una cubeta para generar una reacción. El proceso de imprimir en 3D puede aplicarse con buenas expectativas para crear fármacos ya que involucra el uso de jeringuillas controladas robóticamente, de modo que se pueden construir fármacos empleando una biotinta con una textura de gel, donde los químicos y catalizadores se mezclan
Recomendaciones





Observaciones



Fuente de Consulta y Referencia Acorde a normas APA


NOMBRE DEL EQUIPO:   NanoPolymers                                    LÍDER: Alejandra García.
GRADO:  10.                                                                                   FECHA DE LA CONSULTA: 23/04/2016




WEBGRAFÍA

Anónimo. (2015). Impresión de organos 3D, la próxima frontera. Recuperado el 13 de abril del 2016. http://revistas.unc.edu.ar/index.php/Bitacora/article/viewFile/12805/13010

M.Rodrigez. La revolución de la impresión 3D: órganos, ropa, prótesis… y todo lo que puedas imaginar. Recuperado el 13 de abril del 2016.  https://www.euroresidentes.com/tecnologia/avances-tecnologicos/la-revolucion-de-la-impresion-3d

L. Ivonne.(2014). 3 innovadoras aplicaciones de la impresión 3D en la medicina. Recuperado el 13 de abril del 2016.  http://hipertextual.com/2014/07/impresion-3d-medicina

M. A. Criado.(2016). Una impresora 3D crea huesos, músculos y cartílagos. Recuperado el 13 de abril del 2016.  http://elpais.com/elpais/2016/02/15/ciencia/1455549450_487184.html

Y. Martinez. (2014). Nuevo avance hacia los órganos artificiales: imprimen en 3D un sistema circulatorio. Recuperado el 13 de abril del 2016. http://www.tendencias21.net/Nuevo-avance-hacia-los-organos-artificiales-imprimen-en-3D-un-sistema-circulatorio_a35244.html

Anónimo. Desarrollan una impresora 3D capaz de fabricar tejido y órganos a escala humana. Recuperado el 13 de abril del 2016.  http://www.20minutos.es/noticia/2674027/0/impresora-3d/tejido-organos/implante-humanos/#xtor=AD-15&xts=467263


E. Rivero. (2013).  China crea bio-impresora 3D para crear órganos humanos. Recuperado el 13 de abril del 2016.  https://www.unocero.com/2013/11/22/china-crea-bio-impresora-3d-para-crear-organos-humanos/


I. Valenzuela. El futuro de la impresión 3D: órganos humanos. Recuperado el 13 de abril del 2016.  http://www.batanga.com/curiosidades/5985/el-futuro-de-la-impresion-3d-organos-humanos

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